Scroll Top
C/Faisán, 11, 28904, Getafe, Madrid

Mareos en el embarazo en el tercer trimestre: causas y consejos

Llegar a la recta final del embarazo es una mezcla de ilusión y cansancio físico. Es muy probable que, al entrar en esta etapa, hayas notado que tu cuerpo reacciona de forma diferente ante el esfuerzo o incluso al cambiar de postura. Aunque los mareos suelen asociarse a las náuseas de los primeros meses, sentir mareos en el embarazo en el tercer trimestre es una consulta muy frecuente en las revisiones.

En este artículo, te ayudo a entender por qué ocurren, cómo puedes prevenirlos y, lo más importante, a distinguir cuándo son una señal de que debes consultar con tu médico.

¿Es normal marearse al final del embarazo?

Sí, en la mayoría de los casos es normal marearse al final del embarazo. Tu cuerpo ha realizado un esfuerzo titánico: el volumen de tu sangre ha aumentado drásticamente y tu corazón late más rápido para bombearla.

A medida que tu bebé crece, tu sistema circulatorio tiene que trabajar con más intensidad. Además, durante el tercer trimestre, es común sufrir ligeros bajones de azúcar (hipoglucemia) porque tu bebé consume energía de forma constante, o pequeñas caídas de tensión si pasas mucho tiempo de pie o te levantas bruscamente.

El síndrome de la vena cava: Mareos al tumbarse

Una de las causas más curiosas de mareos en el embarazo tercer trimestre ocurre cuando intentas descansar. Si te tumbas boca arriba, el peso del útero puede comprimir la vena cava inferior, que es la encargada de devolver la sangre desde tus piernas hacia el corazón.

Al comprimirse, el retorno sanguíneo disminuye y puedes sentir una sensación de desvanecimiento, náuseas o falta de aire. Por eso, el consejo de oro en esta etapa es descansar siempre sobre tu lado izquierdo. Esta postura libera la vena cava, mejora tu circulación y garantiza que el oxígeno llegue mejor a tu bebé.

Cómo evitar mareos en el embarazo tercer trimestre

Aunque no siempre podemos eliminarlos por completo, existen pequeños hábitos que te ayudarán a reducir su frecuencia:

  • Alimentación constante: Evita los ayunos prolongados. Realiza comidas pequeñas y frecuentes para mantener estables tus niveles de glucosa.
  • Hidratación: Bebe agua de forma regular. La deshidratación baja la presión arterial y favorece el mareo.
  • Movimientos lentos: Al despertar, no te levantes de golpe. Siéntate un minuto en el borde de la cama antes de ponerte en pie para que tu presión se estabilice.
  • Entornos frescos: El calor excesivo dilata tus vasos sanguíneos y facilita las bajadas de tensión. Busca lugares ventilados.

Cuándo preocuparse por mareos en el embarazo

Es fundamental que sepas diferenciar un mareo pasajero de un síntoma de alarma. Debes prestar especial atención si el mareo no desaparece al descansar o si viene acompañado de:

  1. Visión borrosa, “lucecitas” o zumbidos en los oídos.
  2. Dolor de cabeza muy intenso que no mejora.
  3. Hinchazón repentina en la cara o las manos.

Estos síntomas podrían indicar alteraciones en la tensión arterial. Si notas una hinchazón inusual junto al mareo, te recomiendo leer nuestro artículo sobre qué es la preeclampsia para conocer mejor los signos de alerta.

Preparándote para el gran momento

A veces, el cansancio y el estrés de organizar los últimos detalles también pueden provocar esa sensación de inestabilidad. Tu cuerpo te está pidiendo que bajes el ritmo y te centres en ti. Mientras descansas y te recuperas de estos mareos, puedes aprovechar para revisar que tienes todo listo. Si aún tienes dudas sobre el equipaje, echa un vistazo a nuestra guía sobre qué llevar al hospital público para dar a luz.

Recuerda que ver a tu bebé y confirmar su bienestar en las últimas ecografías suele aportar esa tranquilidad mental que ayuda a que te sientas mucho mejor físicamente.

¿Necesitas un momento de tranquilidad para disfrutar de tu embarazo?

Si los mareos y el cansancio de la recta final te tienen agotada, nada ayuda más a relajarse que ver el bienestar de tu bebé de cerca. Reserva tu ecografía emocional 5D y regálate un respiro mientras conectas con su carita en un ambiente de calma total. ¡Te esperamos!